viernes, 16 de agosto de 2013

Resurrección

Cogí todo el impulso que me cupo en el meñique. Corrí más que el viento. Me desnudé a piel libre sobre el borde.
Y  por fin, con los ojos bien abiertos... salté al vacío sin más red que mis ganas de volar.

12 comentarios:

  1. Y es que, a veces, sólo hay que desearlo con mucha intensidad. Bienvenida al mundo, Dalicia resucitada

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    1. Desearlo a veces no es suficiente, ojalá así fuese

      Llegó poco a poco. A reencontraeme conmigo, con vosotros, con wl Mundi

      Muaaaas

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  2. ¿ves? de tu última entrada a esta hay un abismo juas :P
    Pero... me alegro tanto de leerte ;D

    Besos abisales

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    1. Abismos... hay tantos. Mejor saltarlos

      Gracias. Estoy llegando

      Besitos

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  3. Yo prefiero llevar paracaidas por si acaso,jeje.Petons!!!!

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    1. No te olvides de tirar de la cuerda, pues ;-)Bss

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  4. Bienvenida de vuelta! Me gusta esa idea de volar...

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    1. Es una vuelta sin prisa pero sin pausa
      Yo si no vuelo me muero!

      Beeeso

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  5. Me gusta mucho el impulso del meñique, pero no me fiaría demasiado de la resistencia al aire de un paraguas... casi lo dejaría para taparme de los escupitajos que nos caen cada día.

    Be water, decía un chino. O un amarillo de ojos achinados.

    Un besito.

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    1. El meñique siempre es sorprendente, como too lo pequeño.
      Las fuerzas más inimaginables salen de las fragilidades más quebradizas.

      Agua.. aire ¡ inmejorable combinación!

      Bicos.

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